REHABILITACIÓN

Tanto Torres como Orozco han sido testigos de las segundas oportunidades. La primera rescató una mestiza de Puddle a la que tuvieron que amputarle una pata trasera al nivel de la rodilla. Hoy, la perra actúa como cualquier otro can y está en búsqueda de una familia adoptiva. Por su parte, Orozco recuerda la experiencia de un paciente que, a raíz de un arrollamiento, sufrió lesión grave por traumatismo en la columna vertebral que provocó parálisis total de sus patas traseras. Su rescatista se negó a eutanasiarlo, le hizo él mismo un prototipo de silla de ruedas y lo sometió a fisioterapias. Luego de casi un año, el perro volvió a caminar por su propia cuenta. Como bien dice González, vivir con animales en estas condiciones le han enseñado “ver las fortalezas de mi prójimo y aprender de ellas”. “Una persona con discapacidad es más fuerte que yo en muchos aspectos, entonces aprendo de ella porque comprendo que mis discapacidades son otras. Alguien dijo una vez ‘La discapacidad no es otra cosa que nuestra incapacidad para entender que todos tenemos capacidades diferentes’”.